El poder de las palabras



 Siempre he admirado a las personas que trabajan manejando un colectivo (o taxi), a mi me encanta manejar, pero no sé si podría resistir tantas horas del día haciendo siempre el mismo recorrido, soportando a veces a personas desagradables o el calor. Creo que la mayoría de nosotros si tuviese que pasar 8 horas trabajando en eso a la quinta hora ya estaríamos cansados, incluso mareados de ver siempre lo mismo. 

 Cada vez que me subo a un colectivo me doy cuenta de que el ambiente lo hace el chofer. A veces cuando vengo de la U en la tarde veo al chofer cansado y sin ganas de nada, otras veces me ha tocado un chofer desagradable que me hace sentir ganas de bajar, pero hay otros que son super agradables. Algunas veces he estado cansada, chata o triste y me toca un chofer super simpático que empieza a hablar y parece que me arreglara al día, que dice algo agradable que te hace sentir inmediatamente bien. 

 Hoy cuando salí de mi casa y subí a un colectivo iba un caballero que me empezó a hablar (tan maravillosa esa gente que tiene el don de sacar un tema interesante de la nada) de las cosas buenas y malas de la vida, de cómo sería de fome el mundo si todo fuera bueno. Me sorprendió que dijera eso porque casi toda la gente se queja de que el mundo está malo, pero el decía que si no hubiesen cosas malas no podríamos valorar a las buenas, y que cuando uno no valora no disfruta, que las cosas malas tenían que existir para que tuviéramos un parámetro y poder comparar cuando nos pasaban cosas buenas. El decía que si todo el tiempo viviéramos tranquilos o en Paz ni si quiera necesitaríamos de las demás personas, porque estaríamos tan enceguecidos siempre con nuestra propia felicidad que no tendríamos necesidad de estar con otros, además que todo sea bueno no nos sirve para mejorar. Sé que lo que el me dijo no duró más de 5 minutos, pero realmente me dejó pensando.

 Sé que una persona que trabaja en un colectivo ve a mucha gente diaria, se imaginan entonces a cuántas personas podrían entregarles un lindo mensaje ? algo de ánimo que a veces nos generará algún cambio positivo. Pero para ir un poco más allá y utilizar las herramientas que tenemos, se han puesto a pensar a cuantas personas les podrían mejorar el día con unas simples palabras? Y después de eso me pregunto cuántas veces nos esforzamos realmente por decir algo agradable, algo que pueda hacer a otro un poquito más feliz, y es que a veces ayudar va mucho más allá de regalar dinero o algo a alguien necesite, a veces uno puede regalar cariño, amor o palabras lindas, y créanme que hacer que una persona se sienta querida, linda, amada o valorada vale muchísimo más que algo material. Se me quedan varios puntos de este tema en el tintero, así que prepararé un post un poco más profundo alguno de estos días.



 Que tengan un lindo día !

5 comentarios:

  1. Que lindo... me pasa cuando encuentro un negocio donde saben atender bien al público, me parece admirable... Ah, y me encantan tus dibujitos :)

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  2. Profundas las palabras del taxista, tiene toda la razón, no valoraríamos lo bueno si no existiera lo malo, igual me dejaste pensando.
    A mi me gusta hablar con los taxistas o con la persona que vaya al lado mio en el bus, a y otra cosa importante siempre saludo a los chóferes del transantiago, aunque no todos devuelven el saludo.
    Te alegran el día cuando te dicen cosas interesantes.

    Cariños!

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  3. Lo no muy bueno, sin duda nos ayuda a valorar lo bueno. Necesitamos de la oscuridad, para apreciar la luz. La falta de cariño, para darle valor a una caricia. Sin duda un Filósofo el taxista ese. También suelo conversar con los taxistas, como también con todo tipo de personas. Daniela, nadie se cruza en nuestra vida por casualidad, sino porque algo tiene que aportarnos :)
    Bendiciones, niña vendedora de dulces de la ligua :)

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